domingo, 30 de marzo de 2014

Ilustración: La bruja y el caldero


¡Hola!

¿Qué creéis que me ha pasado?

Pues mirad; me fui a dar un paseo por el bosque (había llovido un ratito antes y se respiraba una brisa deliciosa) cuando me encontré con una casa. Tenía su tejado, sus ventanas y su puerta pero no era una casa como las demás: estaba hecha de trufa, nata, piñones y chocolate fondant. Así, como lo habéis leído. El caso es que llamé a la puerta y, ¿quién abrió?

Sí, una bruja. Porque, si alguien vive en una casa tan deliciosa como esa, debe ser una bruja. Y, claro, vestía de negro, llevaba gorro picudo, su piel era verde y tenía un lunar peludo en la nariz. Yo me asusté porque, entre tú y yo, las brujas suelen ser malas. Pero resulta que esta era buena y amable. Como casi era la hora de comer y estaba preparando un cocido, me invitó y yo acepté muy gustoso.  Oye, ¡y qué rico le salió!

Hablamos y hablamos. Ella me contó muchas cosas pero, sobre todo, que ya estaba un poquito harta de que todos pensaran que las brujas eran malas Como ocurre con las personas, unas son buenas y otras no tanto. 

Luego me enseñó sus libros de conjuros, jugamos con un gato negro y nos zampamos unos churros con chocolate para merendar. Hemos quedado en que, el domingo que viene, ella se pasará por mi casa y yo le cocinaré un huevo frito con patatas, también fritas, y veremos una peli de superhéroes, que me ha dicho que le encantan.

Os dejo un retrato suyo.




¡Felices lecturas!


sábado, 15 de marzo de 2014

La odisea


¡Muy buenos días a todos!

El otro día os presenté a mi amigo Ulises de Ítaca (que, por cierto, espero que haya llegado a su casa de una vez)

Pues bien, hoy os traigo una obra basada en sus aventuras: LA ODISEA.

¿Has oído hablar de El caballo de Troya? Pues bien, fue obra de Ulises, rey de Ítaca, y que era un tipo muy listo que tenía muchas y muy buenas ideas. Ahora imagina esto: después de destruir Troya, Ulises y su tripulación deben regresar a Ítaca su casa. Pero algo fue muy mal o su GPS falló porque, en el viaje de regreso, van a enfrentarse con un montón de peligros y vivir increíbles aventuras. ¿Te digo unas cuantas? Pues un gigante con un solo ojo que se los quiere comer (este es uno de mis episodios favoritos), una reina bruja que convierte a los hombres en cerdos (sí, has leído bien) o monstruos marinos impresionantes. Añádele un viajecito a los infiernos y una competición con arco incluida. ¿Hay más? Toma, claro, pero te dejo que lo descubras tú mismo.

Polifemo: gigante, comilón y borrachín.

¿Y quién tuvo una imaginación tan portentosa para escribir esto? Pues un señor llamado Homero (sí, como Homer, el de los Simpsons) que nació en Grecia hace un porrón de años, más o menos en el siglo VIII a. C. ¿Y cómo es que, si escribió hace tanto tiempo esta historia, seguimos hablando de La Odisea? Porque es una obra maestra y estas nunca pasan de moda.

Por cierto, lo mismo que hoy día se hace en el cine Iron Man 1, Iron Man 2 o Iron Man 3, la gran obra de Homero tiene dos partes: La Iliada y La Odisea. Ambas, maravillosas.

Y ahora voy a contarte un secreto: La Odisea es una obra tan estupenda que, depende de la edad que tengas, la puedes leer de varias formas. Por eso, hay ediciones para los adultos y para los niños, como esta que os dejo:


Como podéis ver, está escrito por Rosa Navarro Durán e ilustrado por Francesc Rovira.

Y, de paso, deciros que esta historia se ha llevado muuuuuuuchas veces al cine. Mi versión favorita es la que protagonizó un señor llamado Kirk Douglas allá por 1954. Pregunta a tu padres o abuelos; verás cómo le conocen. 

El momento del arco...

¿A qué estás esperando? ¡Sube al barco de Ulises y vive la aventura! Luego, si quieres me cuentas...

¡Felices lecturas!

sábado, 8 de marzo de 2014

Ilustración: Ulises y las sirenas


¡Hola a todos!

Os voy a contar una anécdota muy curiosa. 

Estaba yo navegando en mi barquito de vela, mar adentro, cuando, ¿qué creéis que me encuentro? 

Pues a este señor tal como le veis: atado al mástil de su barco y con cara de susto. Yo creí que era una broma pero, cuando vi que no, corrí a socorrerle y, de paso, le di algo de beber, que estaba más seco que un desierto.

Resulta que este desconocido me dijo que se llamaba Odiseo, pero los amigos le llaman Ulises. Como es normal, le pregunté qué hacía navegando atado al mástil. Mientras nos comíamos unas aceitunas, me explicó su aventura: dijo que llevaba viajando muuuuchos años para regresar a casa pero, en el camino, siempre le suele pasar algo raro: o bien se enfrenta a gigantes, o a brujas bellísimas o se da una vuelta por los infiernos.  Como es tan listo (le encanta construir caballitos de madera) y se aburría, no se le ocurrió otra cosa que escuchar el canto de las sirenas. Pero, ojo, que no todas son buenas y amables; las hay muy, pero que muy malas. Por eso, para evitar seguirlas al fondo de la mar salada, se tuvo que atar al mástil. Lo malo fue que hizo tan bien los nudos que luego no había forma de desatarse.





Y hablamos y hablamos. Me contó que tiene un hijo llamado Telémaco y que su mujer se llama Penélope. Oye, vi un retrato suyo y es el colmo de la belleza.

Después de reponer fuerzas, decidió seguir su camino. Como nos hicimos amigos, te puedo decir que Ulises es un tipo que hay que conocer.

Imagina mi sorpresa cuando me enteré que un señor llamado Homero escribió sobre el un libro: La Odisea.  Pero eso es otra historia...

... Que te contaré muy pronto.

¡Felices lecturas! 

sábado, 1 de marzo de 2014

Premio Excellence



¡Buenas noticias para Galaxia de letras!

El blog La ventana de Lira, obra de la compañera Mari Carmen Xibusa, me ha hecho el honor de otorgarme este premio, que recojo muy orgulloso.

¡Muchas gracias por acordarte de mí y acompañarme en mis viajes por esas galaxias de letras!

Os invito a visitar La ventana de Lira. Tiene de todo: reseñas muy completas de obras, recetas de cocina que harán que os chupéis los dedos, manualidades y especiales muy variados. 

¿A qué esperáis?



De nuevo, gracias y... ¡nos leemos!